Compra Energética Flexible Agrupada: La transformación hacia la gestión de riesgos, al alcance de todos

August 7, 2018 Andrew Cenci

En los últimos años, como consecuencia de la complejidad de los mercados energéticos y del aumento a la exposición a eventos de riesgo relevantes, la gestión de riesgos ha experimentado un importante auge entre los consumidores finales motivados por la necesidad de ser más competitivos y estables financieramente. Y es que la compra de energía ha dejado de ser entendida sólo como un aspecto técnico para ser también un aspecto financiero esencial para las empresas.

La compra energética flexible utiliza instrumentos financieros y técnicas adaptadas a la singularidad del mercado energético para mitigar el riesgo asociado a la volatilidad de los precios.

Uno de los riesgos principales de los mercados energéticos es el de la volatilidad de precios, y en especial, en el caso de la electricidad por la incapacidad de almacenamiento. Estos mercados son  difícilmente predecibles y fluctúan, al igual que otros mercados financieros, con una alta frecuencia según las leyes de oferta y demanda, e impactados por multitud de factores meteorológicos, geopolíticos, financieros, regulatorios o técnicos. Mientras que en el año 2016 disfrutábamos de unos precios energéticos en niveles históricamente baratos, el roscón de Reyes del año 2017 se nos atragantaba con un aumento del precio de la electricidad superior al 25% y marcaba un punto de inflexión hacia una tendencia alcista que todavía hoy continúa.

Este importante dinamismo del precio energético es soportado, en una gran proporción, por los consumidores finales. Es por ello que en los mercados energéticos maduros como el ibérico, se han desarrollado instrumentos financieros propiamente adaptados, como la compra flexible, que permiten reducir el riesgo implícito de este mercado.

La volatilidad marca el carácter de los mercados energéticos que han visto incrementar en 8/MWh el precio de futuro en los dos últimos años.

Compra Energética Flexible

La compra energética flexible es una modalidad de compra que permite gestionar el riesgo económico asociado a la volatilidad. Desde la liberación parcial de los mercados energéticos en la península ibérica, el consumidor final ha tenido acceso a distintos tipos de mercado de corto plazo como el spot (precios indexados) o de largo plazo o futuro (precios fijos). En la compra flexible, estas formas de contratación no son excluyentes, lo que permite construir un portfolio que diversifica el riesgo acudiendo de forma gradual y combinada tanto al mercado spot como de futuro.

La gestión del riesgo y la obtención de rentabilidad son dos caras de la misma moneda.

Además de como un riesgo económico, la volatilidad también es entendida en la compra energética flexible como una fuente potencial de rentabilidad. Si bien una política de gestión del riesgo energético es eficaz para disminuir el riesgo de los altos precios del mercado, una estrategia inteligente e integral permite, adicionalmente, aprovechar las oportunidades potenciales que ofrezcan los mercados energéticos. La gestión de riesgos se convierte, por lo tanto, en una gestión estratégica que se fundamenta en el análisis coste-beneficio tanto de las posibles coberturas como no coberturas en los mercados de futuro, dependiendo del grado de apetencia al riesgo del consumidor final, para dar el mayor valor añadido posible.

La compra flexible energética ofrece también a los consumidores de energía una capacidad de reacción flexible con diferentes horizontes temporales que difícilmente se pueden conseguir en un precio fijo. Desde productos futuros mensuales o trimestrales cuya prima de riesgo es baja -dada la escasa incertidumbre temporal-, hasta horizontes anuales cuya cobertura puede significar estabilidad presupuestaria de la energía a largo plazo. Esta flexibilidad es todavía mayor en los casos de la gestión dinámica, en los que se pueden desbloquear posiciones cubiertas, es decir venta de energía, para aprovechar potenciales cambios de tendencia en el mercado.

Simulación de gestión de compra-venta de electricidad en el Mercado Ibérico Eléctrico para un horizonte anual en base a un presupuesto preestablecido. Las coberturas deliberadas en mercados de futuro a través de diferentes productos temporales pueden crear valor añadido al ejecutarse en momentos óptimos del mercado, al mismo tiempo que una indexación estratégica al mercado spot permite aprovechar las eventuales bajadas de este mercado.

Compra Energética Agrupada

La  complejidad de la compra energética flexible requiere de un seguimiento y conocimiento profundo de los mercados energéticos que es ofrecido, de forma totalmente imparcial, por consultorías independientes de otros agentes del mercado como la línea de negocio de Energy & Sustainability Services de Schneider Electric. Schneider Electric cuenta con una consolidada experiencia, a nivel internacional, en la gestión estratégica y dinámica de riesgos de empresas altamente consumidoras de energía, y en agrupaciones de empresas que, por restricciones de volúmenes, no son candidatas a este tipo de compra energética de manera individual.

El volumen energético es un condicionante de la flexibilidad de la compra energética que limita el acceso a muchos consumidores.

Y es que la gran flexibilidad de la que presume la compra flexible puede verse limitada, hasta el punto de no ser rentable, según el ratio volumen energético total consumido por la empresa y volumen mínimo de cobertura ofrecido por las comercializadoras de energía, es decir, el número mínimo de coberturas posibles o clicks, según la jerga técnica. Con objeto de romper esta barrera técnica que ha impedido a muchos consumidores optar por la compra flexible de electricidad, Schneider Electric ha apostado por la compra energética agrupada, que tal y como anticipa su nombre, consiste en la agrupación de empresas -con un perfil energético similar- que de forma individual no podrían optar por una gestión de riesgos energéticos pero que de forma agrupada cuentan con un poder de negociación y flexibilidad equiparable al de los grandes consumidores energéticos.

Schneider Electric, mediante la agrupación de empresas y un fuerte poder de negociación, está rompiendo las barreras que impedían el acceso a la compra flexible energética a muchos consumidores.

Si bien la compra flexible ha proliferado en muchos países Europeos antes que en la península, siendo ya un modo de compra consolidado por nuestros vecinos, la sensibilización entre los consumidores finales a la gestión de riesgos de los mercados energéticos unido a la existencia de consultorías como Schneider Electric que ponen estos servicio al alcance de todos, ha contribuido a la evolución de este interesante producto de compra en España y Portugal. Reflejo de esta situación es el constante crecimiento de la agrupación de empresas que gestiona Schneider Electric a lo largo de toda la geografía ibérica, que ha visto duplicar sus miembros en el último año.  ¿Te animas a hacer de la volatilidad tu próximo aliado para ser más competitivo energéticamente?

Salvador Andrés Figueroa, Energy & Sustainability Services, Schneider Electric

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